rescate bankiario

Desde su creación, el  BCE y las autoridades de la UE en general han promovido el protagonismo de la banca privada como receptora y gestora exclusiva del capital, relegando a los Estados miembros de la UE a ser un simple actor pasivo respecto del mismo. Ya no se iba a seguir un modelo ‘a la norteamiericana’, donde el emisor de moneda le presta dinero directamente al Estado, sino que aquí, además de estar controlado por una institución cuya comisión directiva no es democrática (ni por sufragio universal ni indirectamente através del parlamento europeo), el flujo de dinero tendría como primer y exclusivo receptor, a la banca comercial privada. Al verse relegados a una posición secundaria y dependiente en el flujo de dinero, los Estados empezaron a perder el control sobre su propia financiación dentro de la UE, entregando este poder ya no al BCE, sino a los bancos comerciales. Durante los primeros años, mientras fluyó el dinero, todo iba bien y los Estados se desarrollaban. El problema ha llegado cuando los acreedores han empezado a querer recoger el sedal, y como tienen el monopolio del flujo del capital, pueden fijar la tasa de interés del dinero que los Estados les piden para financiarse. Bastó con crear problemas que los propios bancos provocaron: burbuja inmobiliaria, deuda pública, excesivo gasto en infraestructuras, etc. para justificar una subida de los intereses en la emisión de deuda de los Estados (prima de riesgo) desde el oligopolio, especulativa y desproporcionada. Pero esto ha creado además una situación de desigualdad entre las diferentes democracias europeas según les ha interesado a los prestamistas, pues han elegido a países como por ejemplo Alemania para que hagan de caja fuerte de sus beneficios, teniendo incluso que pagarle al Estado alemán para que le guarde su dinero.

Han pasado los años y hay ciertos países que no están pudiendo afrontar la galopante acumulación de deuda e intereses en su deuda, habiéndose visto estos a su vez incrementados de manera artificial por existir, según los exclusivos prestamistas, un alto riesgo de impago en sus desembolsos. Después de diez años de funcionamiento, este mecanismo ha supuesto la completa genuflexión, anulación y asfixia de algunos Estados y sus Gobiernos, estos sí elegidos democráticamente, en pos de los bancos, y cuyos recortes han sido efectuados en todo menos en las partidas destinadas a pagar deuda. De esta manera, hay Estados que se han convertido en completos esclavos financieros de las entidades bancarias acreedoras de su deuda. Además de estos inconvenientes directos, este mecanismo financiero ha creado un juguete para los bancos, que prefieren prestar a los Estados con las tasas de interes que ellos dictan a hacer fluir el crédito hacia las familias y las empresas, llevando a la sociedad al pesimismo, impotencia y desmotivación.

Ahora estos mismos bancos piden que se les rescate con megamillonarios desembolsos desde las arcas públicas, incluidas indemnizaciones millonarias para sus directivos salientes (miembros de gobiernos bipartidistas anteriores), con las cuentas de millones de ciudadanos como rehenes. Rescates motivados, según ellos, por su excesiva exposición al riesgo inmobiliario -que ellos mismos provicaron- y a la deuda pública  -que ellos mismos se han encargado de calificar y devaluar a través de las agoreras agencias de calificación-. Es decir, desde hace 5 años los Estados no hacen más que pagar deuda e intereses de deuda cada vez más altos hasta el punto de estar completamente anualdos y asfixiados por este flujo e capital de manera exclusiva hacia ellos, recortando y desmantelando el Estado del bienestar sólo para satisfacer a sus exigencias, y ahora en el súmum del delirio resulta que pretenden que el Estado los rescate. Justamente a ellos. A los que han generado conscientemente toda esta situación.

Esta es, señoras y señores, la estacada final, la culminación de un proceso que se ha gestado cada dia de los últimos 11 años. Es el final del camino. La consecución de la mayor estafa jamás ocurrida en la historia de Europa. Una estafa además, que pretenden ejecutar delante de NUESTRAS NARICES, con luz y taquígrafos, con guante blanco y pulcritud.

Despertaremos. Y exigiremos el cese inmediato y definitivo del trato de favor que recibe la banca comercial privada por parte del BCE al permitirles financiarse al 1% mientras los Estados soberanos no pueden mas que recurrir al dictado que la oferta de esa misma banca comercial les exige, siendo no menos del 5% en los Estados del sur de Europa en su deuda a 10 años. Con la finalidad de detener este mecanismo se pide la  incorporaración de los Estados miembros a la primera linea de flujo del capital, bien directamente, o bien por medio de Bancos propiedad de los Estados, de manera que el único acreedor de los mismos sea el BCE. Además, los intereses que el BCE pondrá a los Estados deberán tener un techo máximo, igual  para todos los Estados, nunca pudiendo sobrepasar el % de crecimiento del PIB del Estado receptor, abriéndose la puerta de esta forma a la mitiagación de  la exigencia de crecimiento permanente y desbocado instaurada en el sistema actual. Así mismo, el interés recibido por parte del BCE deberá ir destinado exclusivamente a la inversión en programas de desarrollo del bienestar en las clases necesitadas, y de manera equitativa a lo largo de toda la UE. De la misma forma, se propone un BCE con una comisión directiva democrática, cuyos miembros sean elegidos desde el parlamento europeo o directamente desde los distintos Estados mienmbros por medio de una serie de’escaños’ o cupos por países. En definitiva, consideramos que el sistema financiero es el verdadero poder de la actualidad, siendo ello igual de democrático que un régimen como el chino: el Gobierno tienen el control efectivo de la economía, pero el pueblo no participa. En la UE se rompe la democracia en el otro escalón: la sociedad elige a unos gobernantes que no tienen el poder económico. En este cambio de mecanismo se pretende pues, que la democracia recupere su poder, devolviendole la importancia al hecho de votar a un gobierno por haber realizado buenas o malas inversiones. Pero siempre se garantizará la posibilidad de haberlas realizado, pues con el control del flujo de capital es el propio Gobierno el que se convierte en el primer interesado en que exista inversión en desarrollo tecnológico, en infraestructuras, derechos humanos como la vivienda, etc que devuelvan la dignidad a la sociedad, posibilitando seguir avanzando en su progreso y bienestar.

Bankia headquarters

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